Primero, mídelo
No se puede bajar lo que no se mide. Necesitas saber, por camión y por mes, cuántos km hace cargado y cuántos en vacío. Con eso sabes dónde está el problema: en una ruta, en un cliente o en un camión concreto.
Siete formas de reducirlos
Las que mejor funcionan en flotas pequeñas y medianas:
- Planificar la semana entera, no viaje a viaje: ves huecos de retorno antes de que pasen
- Pedir a tus clientes cargas en sentido contrario, aunque sea a mejor precio
- Usar bolsas de cargas para los retornos que no cubras con tus clientes
- Intercambiar cargas con colaboradores de confianza que vayan al revés
- Agrupar repartos cercanos en un mismo viaje y ordenar bien las paradas
- Revisar la base de los camiones: a veces dormir en otro sitio ahorra muchos km
- Que la tarifa de las rutas sin retorno lo cubra: mínimo por viaje o precio de ida y vuelta
Cuidado con el retorno barato
Una carga de retorno mal pagada puede ser peor que volver vacío si te hace llegar tarde al siguiente porte bueno o te obliga a dormir fuera. Compara su precio con el coste variable de esos km, no con cero.
Cómo ayuda un programa de gestión
Un planificador con la semana de toda la flota a la vista hace evidentes los retornos vacíos. Si además calcula los km de cada viaje por carreteras de camión y ordena las paradas, el ahorro sale solo.
Juan Cantón · Fundador de Francodesystems. Programa e implanta Traficora en empresas de transporte. Quiénes somos